granito negro
Avatar


Avatar es una tormenta parada. Sobre un fondo negro y gris acero corren ondas que se enroscan sobre sí mismas, y entre ellas aparecen vetas de un cobre encendido que siguen el mismo movimiento. Es granito, de lo más duro del catálogo, y responde en toda la casa. Pide superficie: en una pieza pequeña el dibujo se corta y se pierde justamente lo que lo hace valioso, que es ver hacia dónde va la corriente.
