
Qué hacemos
Hacemos aquello para lo que nacimos.
Elegimos el bloque en la cantera, lo cortamos y lo acabamos en nuestras instalaciones, y lo servimos listo para colocar. La piedra no cambia de manos por el camino.
En Macael no eliges dedicarte a la piedra: naces al lado de ella.

Elegimos el bloque nosotros.
Vamos a origen y compramos nosotros. En la cantera se mira cómo se mueve la veta por la cara del bloque y hacia dónde va a seguir cuando se corte: ese dibujo es el que acabará en la pared.
Y se mira la salud de la piedra — pelos, fisuras, zonas que pueden romper al cortar. Un bloque con un defecto que no se ve a tiempo se paga entero y luego no sale de él ni la mitad.
Por eso esa mirada no la delegamos en nadie. De lo que se decide ahí dependen el dibujo de cada tabla, cuánta piedra se aprovecha y si la pieza aguanta lo que tiene que aguantar.



Cortamos el bloque en tablas.
El bloque no se guarda entero: se corta. Un telar multihilo lo atraviesa y lo convierte en tablas de una sola pasada, todas del mismo grueso.
Cómo se corta decide el dibujo que van a tener: la misma piedra con otro corte da una veta distinta. Esa decisión se toma aquí, mirando la piedra, no en una hoja de cálculo.
Y como el bloque es nuestro, las tablas que salen son hermanas entre sí: mismo tono, misma veta, mismo origen.




La piedra se queda aquí.
Las tablas entran en nuestro almacén y ahí se quedan. A partir de ese momento ya no dependen de nadie más: están en casa, y lo que se haga con ellas lo decidimos aquí.
Eso es lo que permite enseñar una tabla de verdad antes de que nadie se comprometa con nada. No un catálogo con una foto: la piedra, delante, con su tamaño y su luz.
Y es lo que permite guardar juntas las tablas de un mismo bloque mientras la obra avanza, para que la última pieza salga de la misma piedra que la primera.





La trabajamos a la medida del plano.
Cuando hay proyecto, la tabla baja del bastidor y se trabaja sobre las medidas de esa obra y de ninguna otra: sus cantos, su acabado, su encaje con la pieza de al lado.
El serrado, la elaboración y el pulido los hace gente de la casa, con nuestras máquinas y con nuestro criterio. Entre la cantera y la obra no hay un taller de fuera al que haya que explicarle el proyecto.
Un sastre corta el traje entero del mismo rollo para que la raya case de una pieza a la siguiente. Aquí igual: como sabemos de qué bloque salió cada tabla, la obra se despieza entera antes de cortar nada.





Te acompañamos hasta donde necesites.
La piedra sale de aquí terminada: con sus medidas, su acabado y su sitio asignado en la obra. Lo que se va no hay que retocarlo en el tajo, que es donde cada arreglo cuesta el triple.
Cuando el encargo lo pide, la montamos nosotros. Y cuando la coloca el instalador del cliente, seguimos detrás: que la piedra haya salido de la nave no cambia con quién se habla si en obra surge una duda.
Después tampoco desaparecemos. El bloque del que salió esa obra se queda identificado y sus tablas juntas mientras dura: si hace falta una pieza más, sale de la misma piedra y no de otra parecida.










Con quién trabajamos
Dos formas de comprarnos piedra.
Material.
A unos les servimos piedra: distribuidores, traders y marmolistas que ya saben lo que quieren y necesitan que esté y que llegue.
Encargo resuelto.
A otros les resolvemos un proyecto concreto: constructoras, promotoras y los estudios que prescriben la piedra. Ahí llegamos hasta la obra.

La entrada, en Macael. Las dos hojas son el mismo bloque, abierto en espejo.

Lo que eso significa
Una obra, una piedra.
El mismo bloque, de principio a fin.
Una fachada o un baño enteros pueden salir del mismo bloque, con el mismo tono y la misma veta. Quien compra tablas sueltas de aquí y de allá no puede prometer eso, porque no sabe de dónde vino cada una.
Un solo teléfono.
Si algo hay que resolver a mitad de camino, lo resolvemos nosotros. No hay tres proveedores señalándose entre ellos mientras la obra espera.
Y además investigamos
Piedra natural de verdad, donde antes no entraba por peso.
Se llama AEROSTONE y lo hemos desarrollado nosotros. Es piedra natural aligerada: la misma cara que la piedra maciza, en paneles que se pueden llevar a sitios donde el peso lo impedía.
No es un acabado ni una imitación. Es nuestra propia piedra, resuelta de otra manera.
Cómo está hechoDónde acaba
Convertimos la naturaleza en arquitectura.
Nada de esto es nuevo.
La forma de hacerlo, sí.
Trabajamos con arquitectos y diseñadores, que no necesitan un catálogo: necesitan saber que la pieza llegará como la dibujaron.

Un local terminado. La piedra de la barra y del suelo salió de aquí; el resto es de quien lo proyectó.
Ver proyectosDónde estamos
En Macael, donde se corta la piedra.
Aquí está la cantera, aquí está el taller y aquí estamos nosotros. Es la diferencia entre ir a ver un bloque cuando hace falta y pedir que te manden una foto.
04867 Macael, Almería · España
+34 850 993 507
info@orionstonegroup.com

La nave, en el área industrial de Macael. Los bloques que se ven fuera esperan turno de telar.
Lo que viene
Crecemos aquí, donde está la piedra.
Seguimos levantando instalaciones en el área industrial de Macael: apostamos por crecer donde está la piedra y donde está la gente que lleva toda la vida trabajándola.
Cada nave que añadimos es capacidad para atender proyectos más grandes sin dejar de hacerlo como lo hacemos ahora — dentro, y con nuestra gente.


En 2020 éramos uno.
¿Hablamos de tu proyecto?
Cuéntanos qué tienes entre manos y te decimos con qué piedra se hace y cómo la servimos.
