dolomita blanca
Dolomita Hera


Dolomita Hera es blanco sin adjetivos. El fondo es limpio y frío, casi sin veta: solo alguna sombra gris pálida y puntos minerales sueltos que se distinguen a un palmo. Va en solerías, paños de altura y baños. Es la piedra que se elige cuando lo que se quiere es luz reflejada y nada más — y en un baño pequeño esa decisión se nota más que en ningún otro sitio.
